miércoles, 4 de abril de 2018

6 sorprendentes beneficios de los abrazos que no conocías


¿Sabías que los abrazos, además de reconfortarnos, pueden ayudarnos a reducir los niveles de estrés y ansiedad y a fortalecer nuestra salud cardiovascular?
Conoce en este artículo la importancia y los beneficios de los abrazos. Son, sin duda, una de las manifestaciones afectivas más arraigadas en todas las civilizaciones de la humanidad.
La necesidad de dar y recibir afecto es imprescindible para los seres humanos. Ya desde pequeños buscamos el amor de nuestros padres, protegiéndonos en su abrazo.
Este refugio sentimental nos proporciona muchas de las características psicológicas que formarán nuestra personalidad para toda la vida.

Beneficios de los abrazos

1. Mejoran la autoestima

en tu lugar hubiera hecho lo mismo
El contacto físico en las relaciones humanas mejora la seguridad y la autoconfianza. Nos fuerza a permitir que otra persona, con su abrazo, entre en nuestro espacio íntimo.
  • Con este contacto directo de cuerpo a cuerpo, le abrimos de forma simbólica nuestra confianza a la otra persona.
Podemos afirmar que abrazarse nos humaniza. Cuando abrazamos a alguien, le estamos dando un mensaje directo de cariño, de aprecio y empatía. 
  • Este sencillo gesto levanta nuestra moral, nos aporta calor humano y fuerza anímica. Es un acto en el que tanto damos como recibimos.

2. Nos enseñan otra manera de comunicarnos

El lenguaje corporal es un fiel reflejo de nuestro estado emocional. Con nuestros movimientos físicos estamos estableciendo también una comunicación, aunque no sea verbal.
  • En este sentido, el abrazo entre dos personas proyecta un mensaje que, de forma intuitiva, ambos reciben y entienden.
Podemos abrazar movidos por la alegría de un reencuentro. Podemos darnos un abrazo para consolar una pena o como muestra de sentimientos, ya sean de amor en una pareja, de amor entre hermanos o entre amigos.
El abrazo es parte de este lenguaje corporal que, en definitiva, ayuda a mejorar la comunicación entre las personas.

3. Reducen el estrés y la ansiedad

dar abrazo
Pocas cosas en la vida calman una situación de ansiedad o pánico de forma más efectiva y rápida como un abrazo. Los abrazos, ante un momento de crisis emocional, ayudan a tranquilizar a la persona.
  • El contacto físico reduce el estrés y transmite tranquilidad en un momento de angustia o nerviosismo.
Por lo tanto, podemos decir que, entre los beneficios de los abrazos, está la mejora de nuestra salud emocional. Al reducir el estrés nos aporta más momentos de serenidad y, en definitiva, de alegría y bienestar.
Los abrazos ayudan en épocas difíciles, cuando el volumen de trabajo nos desborda o cuando aparece alguna situación que nos sobrepasa. Nadie es tan invencible como para no necesitar ser abrazado en algún momento crítico.

4. Mejoran la salud de nuestro corazón

Los abrazos también son parte de una manifestación física del amor. Del mismo modo que cuando besamos a alguien que amamos, al abrazar al ser querido también provocamos efectos reales en nuestro organismo. En concreto, se produce un aumento de los niveles de oxitoxina.
La oxitocina es un poderoso neurotransmisor que proporciona placer, quita el malestar físico y mental. Además, también mejora el sistema cardiovascular y la salud de nuestro corazón.
Abrazar, por lo tanto, es la manera más placentera y natural de prevenir o mejorar las enfermedades cardiovasculares.

5. Reducen el miedo a la muerte

perdona a tus padres
Tanto los abrazos como las diferentes formas de contacto físico cariñoso o amistoso nos reconfortan. De hecho, reducen el miedo con que nos enfrentamos a la muerte.
  • Esto nos supone una gran fortaleza interior y, a la vez, una necesidad por abrazar a las personas que también lo necesitan.
  • El simple hecho de estrechar entre nuestros brazos a una persona, a un animal o, incluso, a un árbol, nos ayuda a afrontar con más serenidad las situaciones que se vayan presentando.
  • También nos facilita aceptar con resignación el inevitable momento en que acaba nuestra vida.

6. Aumentan los niveles de serotonina

La serotonina es una sustancia química que segrega nuestro cuerpo y que actúa como un neurotransmisor.
Cuando incorporamos los abrazos en nuestra forma de relacionarnos con nuestros seres queridos, hacemos que aumenten los niveles de serotonina y, por lo tanto, la sensación de placer y felicidad.
Debemos tener en cuenta que, en estados depresivos o de mucho estrés, los niveles de serotonina están por debajo de lo normal. Por ello, uno de los beneficios de los abrazos es que equilibran la cantidad de esta sustancia, encargada también de regular los niveles de deseo sexual.
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martes, 3 de abril de 2018

Fábula de los tres leones

No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades que tengas. Tus problemas, la mayoría de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú.
Fábula de los tres leones


En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión. Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero para una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?
Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si:
Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos… Necesitamos saber cual será el elegido, pero, ¿Cómo descubrirlo?.
Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada:
Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.
La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.
El primer león intentó escalar y no pudo llegar.
El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.
El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.
Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?
En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:
-¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.
¿Cómo?, preguntaron todos.
Es simple… dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.
El primer león dijo: ¡Montaña, me has vencido!
El segundo león dijo: ¡Montaña, me has vencido!
El tercer león dijo: ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.
La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de si mismo, y está preparado para ser rey de los demás.
Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado El Rey de los Animales.
Moraleja: No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos. Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.
Autor: Desconocido
Sin descripción.

Fuente: http://www.enbuenasmanos.com

Victimismo crónico: ¿Por qué algunas personas se pasan todo el día quejándose?


Muchas veces las personas con victimismo crónico lo han adoptado como forma de vida y no reconocen que lo están utilizando para obtener aquello que desean
Razones hay muchas. No obstante, todas apuntan a rasgos comunes que adoptan este tipo de personas.
Estas se caracterizan por ser poco seguras de sí mismas, dependientes de la ayuda de los demás, incapaces de resolver problemas propios, reconocer sus errores y un sinfín de características más.
El victimismo es considerado como un posible síntoma de algún trastorno psicológico, ya que puede presentarse con gran intensidad en la vida de quien lo padece.
Además, termina afectando por completo no solo su forma de vivir, sino también la de quienes le rodean.
Todos en algún momento hemos tenido que afrontar momentos realmente difíciles, en los que la vida nos coloca como una víctima, bien sea por alguien que ha buscado perjudicarnos o porque nuestras malas decisiones nos ubicaron en tal situación.
Lo que nos hace mejores cada día es la buena actitud con la cual logramos superar dichos momentos y salir adelante.
Lamentablemente no todas las personas poseen esa capacidad para avanzar y superarse así mismos. Por el contrario, se sumergen en un mar de negatividad y se convierten en “autovíctimas” para el resto de sus vidas.

¿Cómo son las personas con victimismo crónico?

Chica consolando a su amiga.
Es fácil reconocer a este tipo de personas. Basta con prestar atención a las expresiones de sus rostros, la mala postura al caminar y hasta el tono de voz pesimista con el que hablan siempre.
  • Estas tienden a justificar todo lo que les sucede como una especie de maldición o a causa de los demás.
  • De esta manera van aumentando su victimismo crónico, a tal punto que alejan a las personas de su alrededor.
  • Suelen guardar sentimientos relacionados al rencor o la envidia, y se libran de toda posible responsabilidad de sus tragedias.
Estas son algunas de las características más destacables en las personas que viven con victimismo crónico:

1. Culpan al resto de la falta de ayuda

En la mayoría de los casos se sienten frustrados cuando no reciben la ayuda de los demás. Dudan de sus capacidades y no se sienten autosuficientes para resolver sus propios problemas.
Por lo general, suelen hacer de ello todo un drama.

2. Manipulan los hechos inconscientemente

No importa cuál sea la verdadera historia que hay detrás de sus problemas: siempre encuentran la forma de tergiversar los hechos para que la culpa sea solo de los demás y nunca a causa de ellos mismos.
De este modo lo que hacen al final es manipular los hechos inconscientemente. Esto es algo que les sale de manera natural desde su condición de víctima, tal y como ellos mismos se consideran.

3. Muestran una autocrítica limitada

A pesar de que las personas con victimismo crónico no sean capaces de considerar sus buenas cualidades, pueden hacer autocríticas sobre sus actos.
Sin embargo, puede que esto solo se trate de una forma de justificar que sus malos ratos son por culpa de los demás.
Al final el considerarse víctimas hace que su capacidad de autocrítica sea mucho más limitada.

4. Centran su imaginación en la desgracia

envidiosa
Este tipo de personas fantasean pensando que solo han venido al mundo a sufrir y que no existe futuro alguno que les depare algo bueno.
De hecho se sienten bien conversando al respecto con otras personas. Todo ello al final deriva en una visión distorsionada de la realidad.

5. Manipulan inconscientemente

En este caso, recurren al chantaje como único recurso para obtener toda la ayuda posible en el momento que ellos quieran.
Para ello trabajan las mentes de otras personas haciéndose las víctimas en todo momento, de tal manera que al sufrir de algún accidente o percance los demás se sientan culpables y les presten la ayuda que precisan.

6. Un problema que se eterniza

Mujer es victima de la situación.
El victimismo crónico es un problema que se agrava con el tiempo a medida que la persona toma sus tragedias y quejas como costumbres.
La posible causa de esto puede estar atada a aquellas situaciones en las que intentamos arreglar las cosas con esfuerzo pero luego no vemos buenos resultados, y esto continúa repitiéndose muchas veces.
Así, nos conlleva a un estado de desesperación y frustración en donde todo se convierte en una carga emocional.
Es entonces cuando las personas toman este tipo de situaciones como algo normal o creen que se lo merecen. De esta forma se van transformando en las victimarias de sus propias vidas sin hallar la salida.

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lunes, 2 de abril de 2018

¿Qué alimentos tienen mayor porcentaje de vitaminas?


Para obtener todas las vitaminas y no experimentar carencias es muy importante que sigamos una dieta equilibrada rica en frutas y verduras que se adecue a nuestras necesidades
En la eterna búsqueda de la salud a través de la alimentación, es importante analizar cuáles son las alternativas más ricas en vitaminas.
Existen muchos multivitamínicos comerciales, pero salvo casos especiales, la mejor fuente para satisfacer los requerimientos diarios son los alimentos.

La importancia de las vitaminas

Las vitaminas son sustancias inorgánicas y sin aporte calórico, que se comportan como coenzimas de procesos químicos corporales. Son indispensables para funciones vitales y el correcto funcionamiento de muchos órganos.
El cuerpo, de manera natural, sintetiza algunas de las vitaminasnecesarias para la salud. Como no es suficiente, el resto del aporte necesitado debe ser consumido a través de la alimentación.
Aunque todos contienen vitaminas, ningún alimento las contiene todas, y suelen ser más ricos en unas que en otras.
Hasta la actualidad se cuentan 13 tipos de vitaminas: A, del complejo B (B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9, B12), C, D, E y K. Los requerimientos diarios de una persona dependen de la edad, el género y la condición.
Avitaminosis, hipervitaminosis e hipovitaminosis son los nombres con que se conocen los desequilibrios vitamínicos en el organismo.

Algunas observaciones sobre el consumo de vitaminas

Está de moda consumir vitaminas, minerales y otros suplementos dietéticos. Esto se debe, en parte, al excesivo celo por mantener la belleza y la juventud más allá de los límites.
  • Lo cierto es que un consumo excesivo de vitaminas no conduce a ese objetivo y, por el contrario, acarrea efectos muy nocivos.
  • Como ejemplo, la vitamina C, consumida en exceso, puede disminuir el cobre en el cuerpo, producir malestares estomacales y cálculos renales.

¿Qué alimentos son los más ricos en vitaminas?

Vitamina A

Capsulas-de-vitamina-E
Se considera un gran antioxidante y protector de la salud visual.
  • El hígado y sus similares son los que más porcentaje contienen, seguidos de las zanahorias, los grelos y espinacas
  • La angula, la mantequilla y la nata igualmente presentan buenas cantidades.

Vitaminas del complejo B

Las vitaminas del grupo B dinamizan el metabolismo celular y procesan los hidratos de carbono para convertirlos en energía.
  • Las carnes de todos los tipos (incluidas las vísceras) y los lácteos, contienen dosis elevadas de vitaminas de este complejo.
  • Les siguen las legumbres, cereales y frutos secos.
  • Para los veganos, hay que recordar que los vegetales carecen de la vitamina B12, por lo que se recomienda consumir otro tipo de complementos: es el caso de la levadura de cerveza y germen de trigo.

Vitamina C

Verduras y hortalizas ricas en vitamina C
La más popular de las vitaminas es un gran antioxidante que favorece la producción de colágeno, la cicatrización y los procesos respiratorios, entre muchísimos otros beneficios.
  • El grupo de alimentos que más proporciona esta vitamina son los frutos y vegetales: destacan el kiwi, la grosella y los cítricos.
  • También está presente en pimiento, brócoli, coles y espinacas
  • Le siguen alimentos de origen animal como la leche y el hígado.

Vitamina D

La “vitamina del sol”, como también se le conoce, es muy conocida por participar del mantenimiento del sistema óseo al facilitar la absorción del calcio.
Tomar el sol es la mejor forma de obtenerla, ya que el cuerpo la procesa y produce de esa manera.
En cuanto a los alimentos:
  • Está presente en pescados, principalmente los azules (salmón, sardina, atún, etc.) y en sus aceites. El aceite de hígado de bacalao es el que más la contiene.
  • En el mercado existen muchos elementos a los cuales se les ha adicionado vitamina D, como es el caso de leches y cereales.

Vitamina E

Método para eliminar la toxicidad por vitamina D
Es conocida por favorecer los procesos de la reproducción sexual. Es antioxidante, fortalece la salud muscular, contribuye al buen uso de la vitamina K y protege la vitamina A.
  • Los pescados grasos, mariscos y huevos cuentan con buena cantidad.
  • Los vegetales de hojas verdes son los más ricos en vitamina E, así como los aceites vegetales de primera presión en frío (especialmente el de germen de trigo).
  • También se encuentra en algunos frutos secos como almendras, avellanas y semillas de girasol.

Vitamina K

Se le caracteriza como antihemorrágica, al favorecer la coagulación de la sangre. El cuerpo asimila la vitamina K a nivel intestinal,y esta participa en la síntesis ósea y previene problemas cardiacos.
  • Se encuentra principalmente en verduras y hortalizas como las coles rizadas, espinacas, hojas de nabo, perejil y acelgas.
  • En cantidades menores se halla en el hígado, el pescado, la carne de res, huevo y cereales.
Conocer el alimento con mayor porcentaje de vitaminas puede subsanar las carencias que estén produciendo algún desequilibrio en la salud.
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lunes, 26 de marzo de 2018

A VECES AUNQUE DUELA, ES MEJOR DECIR ADIÓS MOTIVACIÓN...



La vida son ciclos, etapas que iniciar y puertas que cerrar para poder avanzar. Ahora bien, ¿cómo podemos encontrar esa fuerza y esa entereza para poder terminar ciertas cosas?.
Aunque duela, a veces es mejor saber decir adiós a ese amor que ya no nos enriquece, o dar por finalizada esa amistad que se basa ya más en el egoísmo que en el altruismo.
La vida es un continuo fluir donde solo los más valientes logran andar con la felicidad que merecen. Con plenitud y satisfacción, aunque en ocasiones debamos hacer algún que otro sacrificio por nuestro bien.
Es momento de hacer balance
Hay personas que no están muy acostumbradas a pensar en sí mismas, en detenerse y hacerse esa pregunta que todos deberíamos plantearnos al empezar el día: ¿Cómo me encuentro hoy?.
No es preciso que cada día gocemos de una felicidad absoluta. No se trata de eso, el juego real de la vida está en encontrar esa tranquilidad diaria con la cual sentirnos bien con nosotros mismos. Con lo que somos. Con lo que tenemos.
Acostúmbrate a hablar contigo misma. No centres todo tu universo en los demás. Tú también eres importante y debes saber cómo te encuentras, qué sientes, qué te duele y qué te falta.
Hacer balance es un ejercicio tan sano como útil. Para ello, haz una visualización. A un lado está todo aquello que te arranca una sonrisa diaria, al otro lado, lo que te preocupa, lo que te hace daño.
¿Qué pesa más? ¿Las alegrías o las tristezas? Reflexiona sobre ello.
Decir adiós no es una despedida, es un inicio
Has hecho balance y te has dado cuenta de que hay cosas de las que deberías desprenderte. No estamos hablando solo de personas. En ocasiones, hay alguna que otra dimensión que también sobra en nuestra vida:
Desprendernos de los pensamientos negativos. Debemos deshacernos de la preocupación constante y aprender a ser más optimistas.
Decir adiós a focalizar nuestra vida solo en los demás. Hay que mantener el equilibrio y abrir las puertas a nuestros instantes de ocio, a seguir formándonos si así lo queremos, a mejorar en el ámbito laboral.
Hay que decir adiós a las cargas emocionales.
¿Te preocupa lo que piensen de ti? Deja caer ese peso, no sirve de nada.
¿Te preocupan las críticas? Sé libre en tus acciones, en tu deseo, y dale alas a tu crecimiento personal.
Cómo decir adiós a quien aún amamos
En ocasiones hemos de vivir esos duros momentos en que a pesar de seguir amando a ciertas personas, somos conscientes que nos causan más dolor que crecimiento. Más lágrimas que felicidad. ¿Cómo afrontar esta situación?
Si amas a alguien, primero deberás hacer lo posible por resolver el problema. Ahora bien, si te das cuenta de que has invertido tiempo, ilusiones y esfuerzos en alguien que ha hecho poco o nada por merecerte, es el momento de decir adiós.
Para decir adiós, debes tomar conciencia de que ya no deseas sufrir. De que no mereces sufrir. Eres una persona valiente que va a poder seguir con su vida de forma íntegra, así que debes exponer la situación tal y como la sientes.
Di la verdad, abre tu corazón y argumenta la necesidad de ese adiós. Ahora bien, sé firme, porque en ocasiones caemos en el error de “volver a intentarlo”, y ello puede traducirse a veces en más meses de sufrimiento.
El adiós debe darse con sinceridad, apertura emocional y decisión. Alguien podría decir que “sin anestesia”, porque el dolor va a ser intenso. No obstante, es una necesidad. Porque ten claro también que un adiós necesario es, en realidad, un nuevo inicio en tu vida.
Otra oportunidad de ser feliz.
Retoma el vínculo contigo mismo después del adiós
Cuando decimos adiós, una parte de nosotras mismas se desprende también de esa persona. Es como cortar un cordón umbilical que alimentábamos de emociones, de proyectos, sueños e ilusiones.
Tras esta ruptura, es vital que retomemos ese vínculo con nosotras mismas, con nuestra autoestima, con nuestro ser para poder seguir avanzando en felicidad y plenitud. Toma nota de unos consejos muy importantes:
Recuerda que ese adiós era necesario. Es un final de etapa y ahora toca no levantarse, sino “Renacer”, “reencontrarnos” de nuevo con nosotras mismas pero de una forma más poderosa.
Porque hemos sido valientes, porque hemos aprendido una sabia lección y sabemos lo que queremos: buscar nuestra felicidad.
Decir un adiós es abrir una puerta nueva y, no lo dudes, puedes ser todo lo que tú desees.
No guardes rencor a nadie sobre lo ocurrido. Si el adiós va acompañado de rabia o resentimiento, no podremos avanzar. El odio nos hace prisioneros, así que no hay mejor libertad que aquella que avanza sin pesos por parte de quien ha sabido perdonar.

Aunque te duela, aunque te cueste, recuerda… a veces es mejor decir adiós.
Mejor con Salud