jueves, 7 de noviembre de 2013

LOS ATLETAS Y EL MAGNESIO

Último artículo de Ana Maria Lajusticia en edición de Septiembre 2013 de la revista “Temps Esport”
Las personas que acostumbran a hacer ejercicio físico prolongado, saben que la falta de potasio en el músculo provoca calambres; pero nadie les ha explicado que la falta de magnesio, también. ¿Por qué? Porque cuando el músculo se contrae, sale del mismo potasio y entran sodio y calcio. Es decir, en el músculo contraído sobran estos dos cationes y falta potasio; ahora sabemos que para conseguir que entre este último y saquemos el sodio y el calcio, intervienen el ATP ( adenosintrifosfato ), que es magnesio dependiente para poder actuar, hasta el punto que hay químicos que escriben MgATP.
Pero el magnesio junto con el ATP no sólo interviene en los músculos del aparato locomotor, sino también en los de las paredes arteriales y en el músculo cardíaco. En consecuencia, el déficit de magnesio no sólo provoca calambres, sino también un estrechamiento en las arterias y una arritmia en el corazón; y esto que escribo aquí, no se explica con claridad a los atletas y deportistas.
Pero no hemos hecho más que empezar: el magnesio también interviene en el ciclo de Krebs, para entrar en el mismo el acetil-coA y en cuatro pasos más. Es decir, en el proceso de obtención de energía para movernos, el magnesio tiene un papel importantísimo, que yo tampoco veo que se explique a los que hacen deporte.
Y sigamos, también interviene en el trabajo del sistema nervioso; en la formación de neurotransmisores, en el restablecimiento del potencial de membrana y en el mantenimiento del potencial de acción.
Aún no hemos acabado: en la fabricación y reparación de tendones cartílagos, ligamentos y tejidos en general, interviene en la formación del mensajero, en tres pasos del enlace peptídico y en la estabilidad de los ribosomas.
Todo esto es suficiente para que ustedes piensen por qué no se explica mejor el papel de este elemento tan importante para el atleta, que a lo largo de su ejercicio va perdiendo con la orina y el sudor. Y tengan  en cuenta que nuestros alimentos cada vez son más pobres en este mineral, ya que las explotaciones agrícolas en las que no hay ganado, llevamos más de setenta años abonando con nitrógeno, fósforo y potasio fundamentalmente y la mayoría de los suelos europeos y del centro y este de américa son suelos formados principalmente por minerales como la ortosa, albita y anortita; es decir, aluminosilicatos de potasio, sodio y calcio.
Ahora fijémonos en un hecho muy muy llamativo. ¿Quiénes son los atletas que ganan las competiciones de fondo? Los Etíopes y Kenyatas, estos son los que viven en el Rift, en la herida de África, que está formada por cadenas de volcanes que durante siglos vomitaron cenizas que constituyen sus suelos y también el limo que arrastra el Nilo azul que hace que las tierras de Egipto fertilizadas por el mismo, son las más feraces del mundo. Y ese hecho, precisamente eso, es lo que hace que los suelos de esa zona al ser cenizas muy abundantes en magnesio ofrecen a esos pueblos alimentos muy ricos en este elemento; también sabemos que éste se encuentra sobre todo en las semillas, que son un alimento básico de las etnias que baten todos los records en las competiciones más duras.
Tengan en cuenta que desde su infancia los etíopes y los Kalenji están tomando alimentos muy ricos en el mineral que nos ocupa, con lo que están formando un capital de reservas del mismo, en el periostio principalmente, al cual puede su cuerpo pedir magnesio cuando se ha gastado el que tenían en la sangre, con el sudor y en la orina. En cambio, los atletas de piel clara que no tienen esas reservas, si llegan a un  punto en que casi han agotado el magnesio de su organismo, tienen calambres y contracturas y en los casos más graves, ocurre la muerte súbita que suele ser por arritmias o una causa calificada como “no especificada” en las personas que no tienen un problema cardiovascular.

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